Este artículo explica cómo se utiliza la radioterapia en perros con melanoma oral, detallando en qué casos está indicada, cómo complementa otros tratamientos oncológicos y cuáles son las consideraciones clínicas más relevantes para su aplicación en pacientes caninos.
El melanoma oral canino es una neoplasia de alta malignidad caracterizada por un comportamiento biológico agresivo, con rápida invasión a estructuras óseas adyacentes (maxilar o mandíbula), diseminación linfática regional, y un elevado potencial metastásico a distancia.
El manejo clínico de esta patología presenta desafíos significativos, especialmente cuando la escisión quirúrgica completa no es viable debido a la extensión del tumor o la localización anatómica. En este escenario, la radioterapia se establece como una herramienta fundamental para el control local de la enfermedad.
Su aplicación, con intención paliativa, permite una respuesta rápida que se traduce en la reducción del volumen tumoral, control de hemorragias y manejo del dolor, factores determinantes para mantener la calidad de vida del paciente.
A continuación, se documentan dos casos clínicos que ejemplifican la eficacia de la radioterapia en presentaciones avanzadas y como terapia de rescate.
Resultados: Se observó una disminución considerable del volumen tumoral. Clínicamente, esto resultó en la resolución de la hemorragia local, control del dolor, el paciente recuperó la capacidad de comer por sus propios medios y mejoró sustancialmente su calidad de vida.
Resultados: Un mes después de finalizar el protocolo de radioterapia, se evidenció macroscópicamente una remisión completa de la neoformación.
La radioterapia en melanoma oral está indicada principalmente en dos escenarios:
La literatura veterinaria respalda estos abordajes:
En COV Santiago, utilizamos protocolos hipofraccionados (dosis altas en pocas sesiones) que maximizan el control biológico del melanoma mientras minimizan las visitas al centro, aspecto crucial para pacientes geriátricos o con comorbilidades.