Este artículo revisa el uso de la radioterapia en perros con neoplasias nasales, explicando cuándo está indicada, cómo ayuda en el control del tumor y cuáles son las principales consideraciones clínicas para su aplicación en pacientes caninos con este tipo de cáncer.
Las neoplasias de la cavidad nasal y los senos paranasales representan un desafío diagnóstico y terapéutico en la oncología veterinaria. Debido a la anatomía compleja de la región y la tendencia de estos tumores a invadir estructuras óseas subyacentes, el abordaje exclusivamente quirúrgico presenta grandes limitaciones y, a menudo, no logra el control local de la enfermedad.
La literatura científica actual posiciona a la radioterapia como el tratamiento de primera elección (Gold Standard) para este tipo de tumores. Su capacidad para tratar neoplasias no resecables y reducir el volumen tumoral permite mejorar sustancialmente la signología clínica —como el distrés respiratorio y la secreción mucosa— y extender la sobrevida del paciente de manera significativa.
Uno de los indicadores más relevantes para la toma de decisiones clínicas es el tiempo de sobrevida. Estudios comparativos demuestran una diferencia estadística significativa entre los pacientes tratados con radioterapia frente a aquellos que reciben terapias alternativas (cirugía aislada, quimioterapia única o manejo paliativo básico):
Estos datos confirman que la radioterapia no solo ofrece paliación de signos, sino que modifica el curso biológico de la enfermedad, quintuplicando la expectativa de vida en promedio.
A continuación, se presentan tres casos con diferentes presentaciones y protocolos (curativos y paliativos), documentados en nuestro centro.
Resultados: Al año de tratamiento se mantiene libre de signos respiratorios, llevando una vida normal.
Resultados: Se observó una disminución considerable del volumen tumoral. Luego de 2 meses de finalizar el tratamiento, el paciente no ha presentado signos clínicos asociados a su patología. Se reportaron efectos secundarios únicamente estéticos (alopecia y cambio de coloración de la piel).
Resultados: Remisión total de la signología clínica durante 14 meses. Se documentó una respuesta objetiva parcial evaluada 30 días después de finalizar la radioterapia, luego en tomografía de control 12 meses después, se evidenció respuesta completa.
La validez de estos protocolos se sustenta en estudios previos de oncología veterinaria:
En COV Santiago, aplicamos estos estándares internacionales para ofrecer a los pacientes la opción terapéutica con mayor respaldo científico disponible actualmente.